Si Josep Rius-Camps representa la exégesis desde la filología y una fe intelectual, Josep Montserrat Torrens encarna el racionalismo histórico y el estudio de la filosofía antigua. Profesor emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), es una figura imprescindible para entender no solo el Nuevo Testamento, sino especialmente las corrientes "periféricas" del cristianismo, como el gnosticismo.
Montserrat Torrens aborda los textos no como
"palabra revelada", sino como documentos históricos y políticos
que deben ser despojados de sus capas dogmáticas.
I.- Josep
Montserrat Torrens: El filósofo del Gnosticismo y el Jesús Galileo
Si Josep Rius-Camps representa la exégesis
desde la filología y una fe intelectual, Josep Montserrat Torrens
encarna el racionalismo histórico y el estudio de la filosofía antigua.
Profesor emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), es una figura
imprescindible para entender no solo el Nuevo Testament, sino especialmente las
corrientes "periféricas" del cristianismo, como el gnosticismo.
Montserrat Torrens aborda los textos no como
"palabra revelada", sino como documentos históricos y políticos
que deben ser despojados de sus capas dogmáticas.
1. El gran experto en Gnosticismo y Nag
Hammadi
Esta es su faceta más reconocida
internacionalmente. Montserrat Torrens es el principal traductor y analista de
la Biblioteca de Nag Hammadi en lengua española.
- El Gnosticismo como alternativa: Para él, el gnosticismo no fue una
"herejía tardía", sino un sistema filosófico-religioso
potentísimo que convivió con el cristianismo incipiente.
- La salvación por el conocimiento: Ha demostrado que los gnósticos
representaban una élite intelectual que buscaba la salvación a través de
la gnosis (conocimiento interno) y no mediante la estructura
jerárquica de la fe común.
2. La tesis de "Jesús el Galileo"
(El Jesús Rebelde)
Esta es su aportación más polémica y
fascinante. En línea con la "Tercera Búsqueda" del Jesús histórico,
Montserrat Torrens sitúa a Jesús totalmente en el conflicto político de su
tiempo.
- Nacionalismo Judío: Sostiene que Jesús no predicaba una
religión espiritual universal, sino que era un profeta mesiánico
galileo cuyo objetivo era la liberación de Israel del dominio romano.
- La "Domesticación" del mito: Según Montserrat, el
cristianismo posterior (especialmente tras la derrota del año 70 d.C.)
transformó a un rebelde político fracasado en un "Salvador
espiritual" para que el mensaje fuera aceptable y no peligroso para
el Imperio Romano.
3. La "Sinagoga Cristiana"
Montserrat Torrens acuñó este concepto para
describir la etapa inicial del movimiento.
- Sin ruptura inicial: Argumenta que los primeros seguidores
de Jesús no se sentían "cristianos" en el sentido moderno, sino
que eran una facción radical dentro del judaísmo.
- El papel de Pablo: Ve en Pablo de Tarso al arquitecto que, influenciado por la
filosofía helenística, rompe con el Jesús "galileo y
nacionalista" para crear una figura teológica nueva: el Christos
universal.
II.- Comparativa: Montserrat Torrens vs.
Rius-Camps
Es muy enriquecedor ver cómo estos dos
gigantes catalanes analizan el mismo objeto de estudio desde prismas opuestos:
|
Aspecto |
Josep Rius-Camps |
Josep Montserrat Torrens |
|
Punto de partida |
Filología y Fe (Teólogo) |
Filosofía e Historia (Racionalista) |
|
Figura de Jesús |
El Mesías que cumple las promesas |
El rebelde galileo nacionalista |
|
Foco del texto |
Lucas-Hechos y el Códice Beza |
Textos Gnósticos y entorno sociopolítico |
|
Visión de la Iglesia |
Continuidad orgánica con Jesús |
Transformación (o invención) posterior |
III.- Conclusión: El legado del racionalismo histórico
Leer a Josep Montserrat Torrens es un
ejercicio de higiene intelectual. Nos obliga a preguntarnos: ¿Qué
parte de nuestra visión de Jesús es historia y qué parte es interpretación
posterior? Mientras Rius-Camps nos enseña a valorar la riqueza estructural
y literaria del texto, Montserrat Torrens nos enseña a sospechar de las
intenciones políticas que hay detrás de cada redacción. Para él, el triunfo
del cristianismo fue una obra maestra de adaptación cultural, pero a costa de
"olvidar" al Jesús real: aquel galileo que murió desafiando el orden
establecido en Jerusalén.
Para Josep Montserrat Torrens, la
formación del canon del Nuevo Testamento no fue un proceso de "separar el
trigo de la paja" por razones puramente espirituales, sino un acto de
ejercicio de poder político e institucional.
Según su análisis, la exclusión de los textos
gnósticos (como el famoso Evangelio de Tomás) fue necesaria para que la
Iglesia pudiera sobrevivir y consolidarse dentro del Imperio Romano. Aquí
desglosamos su tesis:
1. El "Evangelio de Tomás" como
amenaza estructural
Montserrat Torrens destaca que el Evangelio
de Tomás (descubierto en Nag Hammadi en 1945) es una colección de 114
dichos (logia) de Jesús, sin pasión, sin muerte y sin resurrección.
- Sin biografía no hay dogma: Para la Iglesia naciente, la base de su
autoridad era el evento histórico de la Muerte y Resurrección. Un
evangelio que solo ofrece "conocimiento" (gnosis)
permitía que cada individuo se salvara por su cuenta.
- El Reino está dentro de ti: El Evangelio de Tomás dice: "Si
los que os guían os dicen: 'Ved, el Reino está en el cielo', entonces las
aves del cielo os precederán...". Montserrat argumenta que esta
visión hacía innecesaria la jerarquía eclesiástica. Si Dios está dentro de
ti, ¿para qué necesitas un obispo?
2. El conflicto de autoridad: El Obispo
contra el Carismático
Montserrat Torrens analiza cómo la "Gran
Iglesia" (la proto-ortodoxia) tuvo que luchar contra el modelo gnóstico
para no fragmentarse.
- La Sucesión Apostólica: La Iglesia canónica se basaba en la
idea de que Jesús dio autoridad a los apóstoles, y estos a los obispos. Es
una estructura vertical y piramidal.
- La Revelación Personal: Los gnósticos afirmaban recibir
revelaciones directas del Espíritu. Montserrat señala que esto era
"administrativamente ingobernable". Si cualquier fiel podía
decir que el Espíritu le había revelado una verdad nueva, la unidad de la
Iglesia era imposible. El canon sirvió para "cerrar" la
revelación.
3. La "Domesticación" del mensaje
Desde el racionalismo histórico de
Montserrat, la exclusión de estos textos fue una estrategia de supervivencia
política:
- Hacerse digeribles para Roma: El gnosticismo era a menudo radical,
ascético o excesivamente místico. La Iglesia que triunfó fue la que adoptó
una ética más cercana a la filosofía estoica y una estructura similar a la
administración romana.
- El Canon como filtro: Se seleccionaron los textos que
apoyaban una moralidad socialmente estable y una jerarquía clara. Los
textos gnósticos, que a menudo subvertían los roles de género (como el
papel de María Magdalena) o la importancia de la materia, fueron
etiquetados como "peligrosos".
IV.- Comparativa: Por qué unos sí y otros no
(según Montserrat)
|
Características
del Canon (Vencedor) |
Características
del Gnosticismo (Excluido) |
|
Público: Mensaje para todos (Católico
= Universal). |
Esotérico: Solo para los
"iniciados" o "espirituales". |
|
Histórico: Basado en hechos (nacimiento,
muerte). |
Atemporal: Basado en verdades
filosóficas eternas. |
|
Institucional: Centrado en la autoridad del
Obispo. |
Individualista: Centrado en la iluminación
personal. |
|
Materialista: La carne es buena
(Resurrección). |
Dualista: El cuerpo es una cárcel de la
que escapar. |
V.- El veredicto de Montserrat
Torrens
Para Montserrat, el triunfo de la ortodoxia
sobre el gnosticismo supuso el paso de un movimiento de buscadores
espirituales a una institución de creyentes obedientes. Al quemar o
enterrar los textos gnósticos, la Iglesia borró la memoria de un cristianismo
que podría haber sido puramente místico y filosófico, ganando a cambio la
estabilidad necesaria para convertirse en la religión oficial del mundo
occidental.
"La ortodoxia no es la verdad original,
sino la opinión que ganó la batalla política en el siglo IV". — Esta frase resume bien el
espíritu del análisis de Montserrat.
Este enfoque nos da una perspectiva muy cruda
pero necesaria sobre cómo se "fabricó" el Nuevo Testamento que hoy
conocemos.
Para Josep Montserrat Torrens, el
concepto de la "Sinagoga Cristiana" es la clave para entender
el periodo de gestación del cristianismo (aproximadamente entre los años 30 y
70 d.C.).
Según su tesis, el cristianismo no nació como
una religión nueva que se "separó" del judaísmo, sino que fue,
durante décadas, una facción interna del mundo judío. No era una iglesia
frente a una sinagoga; era una sinagoga que creía en Jesús frente a
otras sinagogas que no.
Aquí profundizamos en las características de
esta etapa según el autor:
1. El entorno: Una "Secta" dentro
del Pluralismo Judío
Montserrat Torrens enfatiza que el judaísmo
del siglo I era muy diverso. Estaban los fariseos, los saduceos, los esenios y
los zelotes.
- Los
seguidores de Jesús (llamados "nazarenos") eran simplemente un
grupo más en este abanico.
- Compartían todo: Iban al Templo de Jerusalén, respetaban el Shabat, practicaban
la circuncisión y seguían las leyes dietéticas (cashrut). Su
diferencia no era ritual, sino interpretativa.
2. La diferencia: El Mesianismo realizado
En la "Sinagoga Cristiana", la
única gran diferencia era la respuesta a la pregunta: "¿Ha llegado ya
el Mesías?".
- Mientras
el resto de las sinagogas seguían esperando, esta facción afirmaba que el
Mesías era Jesús de Nazaret.
- Pero
—y esto es vital en la tesis de Montserrat— ser seguidor de Jesús no te
eximía de ser judío. Para ellos, creer en Jesús era la forma más
"completa" de ser judío.
3. El conflicto: El estatus de los Gentiles
Aquí es donde Montserrat Torrens ve el inicio
de la tensión que acabaría rompiendo la Sinagoga Cristiana. El problema no fue
Jesús, sino los no judíos (gentiles).
- La postura conservadora: Si la Sinagoga Cristiana es judía,
cualquier gentil que quiera unirse debe hacerse judío (circuncidarse y
seguir la Torá).
- La postura de Pablo: Pablo de Tarso empieza a predicar que
la fe en el Mesías es suficiente, sin necesidad de hacerse judío
legalmente.
Para Montserrat, Pablo es el
"disidente" que empieza a crear una estructura paralela que terminará
por desbordar la sinagoga.
4. El punto de ruptura: El año 70 d.C.
La destrucción del Templo de Jerusalén por
los romanos fue el evento que aniquiló la "Sinagoga Cristiana".
- El Judaísmo se reorganiza: Al no haber Templo, el judaísmo se
centra en la Ley y el estudio (judaísmo rabínico). Se vuelve más estricto
con sus fronteras para sobrevivir.
- Los "Nazarenos" son expulsados: La famosa Birkat
ha-Minim (una maldición contra los "herejes" añadida a las
oraciones sinagogales) expulsó formalmente a los seguidores de Jesús de
las sinagogas.
- Nace la Iglesia: Los seguidores de Jesús, ahora mayoritariamente gentiles y fuera
del entorno judío, dejan de ser una "sinagoga" para convertirse
en la Ekklesia (Iglesia), una entidad separada con su propia
identidad helenística.
VI.- De la Sinagoga a la Iglesia (Evolución según
Montserrat Torrens)
|
Fase |
Definición |
Autoridad |
Relación con la Torá |
|
Fase Jesús |
Movimiento profético galileo. |
Jesús (maestro). |
Observancia plena. |
|
Sinagoga Cristiana |
Facción mesiánica dentro del judaísmo. |
Los "Doce" y Santiago. |
Observancia plena (con dudas sobre
gentiles). |
|
Fase Paulina |
Expansión al mundo griego. |
Pablo. |
La Ley es secundaria frente a la Fe. |
|
Iglesia Gentil |
Religión independiente. |
Obispos. |
La Ley se convierte en "Antiguo
Testamento". |
¿Por qué es importante este concepto?
La tesis de Montserrat Torrens sobre la
"Sinagoga Cristiana" es revolucionaria porque nos dice que el
cristianismo no fue "inevitable". Fue el resultado de una crisis
política y militar (la guerra contra Roma) que obligó a una facción judía a
reinventarse fuera de sus fronteras originales.
Sin la caída del Templo y sin la labor de
Pablo, el movimiento de Jesús podría haber seguido siendo simplemente una
pequeña rama del judaísmo, desapareciendo quizás con el tiempo como lo hicieron
los esenios.