onsdag 20 september 2023

EUGENIO GÓMEZ SEGURA Y ANTONIO PIÑERO: EL CUERPO MÍSTICO DE JESÚS (DEBATE)

 


Un debate esperado por largo tiempo: Dos de los más grandes especialistas del Nuevo Testamento frente a frente abordando la pregunta: "¿Existió el cuerpo místico en San Pablo o es un problema sintáctico?



Dr. Eugenio Gómez Segura: El cuerpo místico en San Pablo. Un problema sintáctico (tesis doctoral)


No te lo puedes perder.

tisdag 19 september 2023

ANTONIO PIÑERO: APROXIMACIÓN AL JESÚS HISTÓRICO (ENTREVISTA-LIBRO)

 



¿Es verdad que Jesús nunca existió como muchos afirman? Y si se acepta su historicidad, ¿cómo sabemos qué fue lo que dijo o hizo verdaderamente? ¿Hay sistemas o métodos para averiguar qué es histórico y qué no en lo que se cuenta de Jesús? ¿Qué valor tienen en general textos, los evangelios, que se nos han transmitido sobre él desde tiempos remotos? O también, ¿cómo se puede obtener algo que se acerque a la verdad de tanto como se ha escrito sobre Jesús, en especial desde la época de la Ilustración? Y por fin, ¿por qué los estudiosos en general parecen rechazar arbitrariamente unos pasajes de los evangelios como «falsos» y aceptan otros como «verdaderos»?



 
 
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söndag 17 september 2023

ANTONIO PIÑERO: LAS VARIANTES EN LOS TEXTOS DEL NUEVO TESTAMENTO (CONFERENCIA)




(https://www.tendencias21.es/crist/El-texto-del-Nuevo-Testamento-se-ha-transmitido-solo-de-un-modo-suficientemente-satisfactorio-402-06_a447.html)



En primer lugar, la Iglesia no posee el control físico de la inmensa mayoría de los manuscritos del Nuevo Testamento que se hallan diseminados por todo el mundo: universades, museos y otras instituciones, absolutamente fuera de su control.

Segundo: el texto “estándar”, griego, del Nuevo Testamento no lo reconstruye la Iglesia como tal, sino diversos grupos de expertos, filólogos e historiadores, cuya mentalidad es de todo tipo y condición, desde creyentes a agnósticos y no creyentes.

El texto “oficioso” de hoy día, que va por la 27 edición con decenas y decenas de reimpresiones y continuas mejoras en el aparato crítico de variantes, está realizado por un equipo que en conjunto suma unas 50 personas en un Instituto de la Universidad de Münster dedicado expresamente a la crítica textual del Nuevo Testamento (Nestle-Aland, Novum Testamentum graece editio vegesima septima Editorial Deutsche Bibelgesellschaft, Stuttgart. Reimp. de 1993).

No se han conservado los originales (denominados “autógrafos”) de los diversos libros del Nuevo Testamento, sólo copias. Si se hubiese conservado la primera edición de alguno de ellos en alguna iglesia o depósito, bastaría consultarla para ver en qué se había separado cada copia de su modelo. Pero esto no es posible. Nuestro único acceso al texto primigenio es a través de copias más o menos cercanas a lo que salió de manos de los autores.

He repetido en muy distintas ocasiones que existe una rama de la filología que se ocupa expresamente de tales copias, de estudiarlas a fondo y del modo cómo a través de ella podemos acercarnos lo más posible a esos originales perdidos. Esta ciencia –como es bien sabido- se llama “crítica textual”, y su misión es múltiple aunque orientada a un único objetivo: presentar, o reproducir por medio de la imprenta, un texto seguido de un libro antiguo, de modo que el lector moderno tenga la seguridad de que lo que lee se parece lo más posible a lo que salió de la pluma del autor.

Para conseguir este fin la crítica textual neotestamentaria ha efectuado ya, desde el Renacimiento, poco a poco, y con el concurso de miles de estudiosos, los procesos siguientes: recoger, ordenar, y organizar los manuscritos en familias de modo que su inmenso número sea manejable, en nuestro caso del Nuevo Testamento; examinar dónde se han producido errores o alteraciones del texto y estudiar el por qué de las mismas; evaluar las variantes que presentan los manuscritos y deducir cuál de ellas se acerca más a lo que se imagina el original.

Todo esto se hace hoy día y creo que con notable éxito, de modo que el texto griego del Nuevo Testamento que se imprime hoy, aunque no sea exactamente igual al que escribieron los autores originales, sí se le parece muchísimo, con toda probabilidad. Es decir, yendo hacia atrás cronológicamente, la crítica textual ha reconstruido un texto del Nuevo Testamento bastante cercano al de los “autógrafos”, normalmente de unos cien años o más después de que fueron escritos.

Es casi seguro, sin embargo, que en un caso al menos la distancia es de solo tres o cuatro decenas de años entre los dos: la que hay entre la fecha de composición y el papiro más antiguo que presente el texto de la obra en cuestión. El Papiro 52 (P52) contiene Jn 18,31-33.37-38. Los papirólogos están de acuerdo que por su modo de escritura fue copiado hacia el 125-130 d.C. Por tanto, no llega a tres decenios después de la composición del Cuarto Evangelio. Ahora bien, el texto presentado por el P52 es sensiblemente igual al que puede reconstruirse por medio de los métodos científicos usuales.

Este hecho nos ratifica en la percepción de que el texto que tenemos del Nuevo Testamento es fiable en líneas generales. De paso, se puede percibir, como he escrito en otras ocasiones, cuán carentes de base son ciertas afirmaciones de hoy (por ejemplo, en El Código da Vinci y secuelas de quienes se creen que ciertas fabulaciones novelísticas son verdad) que sostienen que el texto de los Evangelios fue reescrito, reelaborado y manipulado por completo en el siglo IV después de la famosa “conversión” de Constantino, como arriba dijimos.

Según esta peregrina teoría, la Iglesia de acuerdo con las autoridades civiles manipuló los textos con la idea de hacer de Jesús (un mero hombre según los primitivos textos evangélicos conservados hasta ese momento) un dios, de modo que el Imperio tuviera una divinidad única en quien creer, que sirviera de aglutinante religioso para los habitantes tan diversos de las provincias del Imperio. Una estupidez.

Sí hay, en mi opinión, un problema intelectual serio respecto al texto griego del Nuevo Testamento. Se trata de que la Iglesia nunca ha definido, ni siquiera en el Concilio de Trento, cuál es el tenor exacto, literal, del texto inspirado por el Espíritu Santo. Entre las más de 200.000 variantes de peso del Nuevo Testamento (hay unas 500.000 en total, aunque muchas de ellas ortográficas) ¿cuáles representan el texto original?

Se da el caso curioso, desde el punto de vista católico, de que el Nuevo Testamento hoy más extendido, sobre el que se hace el 95% de las traducciones a lenguas modernas, se confecciona por una mayoría de investigadores protestantes. Es el libro mencionado arriba del mencionado Instituto de Münster dedicado a la crítica textual del Nuevo Testamento, Además, esta edición científica es un texto que cambia (no demasiado, pero cambia) de una edición a otra. Entre las ediciones 26 y 27 las apretadísimas páginas que señalan las diferencias suman unas treinta. ¿Qué pensar de este hecho?

Para la inmensa mayoría de creyentes y sus pastores espirituales esta inestabilidad textual, este no saber cuál es exactamente el texto sagrado, no constituye un problema. Se argumenta que lo que importa no es un texto “muerto”, sino la palabra y la persona de Jesús que vive en el interior de su Iglesia y en el corazón de los fieles. Las líneas generales, están claras –se dice—; las minucias no importan.


 

lördag 9 september 2023

ALBERTO GARÍN Y FERNANDO DÍAZ VILLANUEVA: JESÚS DE NAZARET, ENTRE LA HISTORIA Y LA FE

 


La Contrahistoria (Fernando Díaz Villanueva)


Es la figura central de la religión cristiana y sus múltiples denominaciones. Para la mayor parte de ellas tiene dos naturalezas, una divina y otra humana. La primera no pertenece al ámbito de la historia, la segunda si. Prácticamente todo lo que sabemos de él procede de fuentes cristianas, esencialmente los evangelios y otros libros del Nuevo Testamento como las epístolas paulinas. Todas son posteriores a su muerte a manos de Poncio Pilato, prefecto romano de Judea durante el reinado del emperador Tiberio.

Su historicidad de cualquier modo parece fuera de toda duda. Dos autores romanos, los historiadores Flavio Josefo y Tácito hacen dos breves menciones sobre la figura de Jesús décadas más tarde de su desaparición física, cuando el cristianismo había adquirido ya cuerpo tanto en la propia Judea como fuera de ella. Sobre esta base y la obtenida de excavaciones arqueológicas los historiadores llevan dos siglos tratando de distinguir el Jesús histórico, el predicador judío que pasó por este mundo en la primera mitad del siglo I, del Jesucristo de la fe, que sirve de fundamento al cristianismo.

Hoy en La ContraHistoria nos sumergimos de manos de Alberto Garín en este fascinante personaje histórico que, precisamente por la revelación que trajo consigo o le atribuyeron sus sucesores, terminaría cambiando la historia de un modo tal que el mundo que le siguió sería simplemente inexplicable sin el cristianismo.


söndag 3 september 2023

ANTONIO PIÑERO: LOS LIBROS DEL NUEVO TESTAMENTO [TROTTA]

 



Edición de Antonio Piñero

     Colaboradores: Gonzalo FontanaCarmen PadillaAntonio PiñeroJosé Montserrat        TorrentsGonzalo del Cerro


No existe hasta la fecha una edición del Nuevo Testamento meramente histórica, efectuada con criterios estrictamente académicos, no confesionales, sin ninguna tendencia religiosa previa. La correcta comprensión de textos escritos hace casi dos milenios exige una labor explicativa basada en conocimientos literarios e históricos, no solo teológicos. Contemplar los libros del Nuevo Testamento con nuevos ojos tras el mismo tratamiento crítico deparado a cualquier otro texto de la Antigüedad grecolatina presenta a menudo un sentido diferente y más interesante si cabe. 
 
Los autores tratan de responder a preguntas continuamente formuladas en los medios: ¿Qué hay de verdad histórica en los Evangelios? ¿Qué de ficción? ¿Añadió mucho la Iglesia primitiva de su cosecha a la tradición sobre Jesús de Nazaret de modo que esta quedó distorsionada? ¿Qué opinan al respecto los historiadores y comentaristas de las muy diversas confesiones del cristianismo?
 
Esta mirada, al menos relativamente nueva, sobre los libros del Nuevo Testamento puede incluso conducir a un redescubrimiento de este conjunto de obras por parte del lector, independientemente de sus creencias. Es igualmente cierto que a menudo muchas aclaraciones a textos tan antiguos, a veces tan alejados de la mentalidad general del siglo XXI, tienen un carácter puramente probable. También interesa que el lector, tras hacerse una idea de las opiniones diferentes expresadas en el comentario, se forme la suya propia independiente de la de los autores. 



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söndag 1 september 2019

IKER JIMÉNEZ [CUARTO MILENIO]: DESCIFRANDO EL CÓDIGO DA VINCI (DEBATE)

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https://soundcloud.com/user-922069132/verdadesymentirasdelcdigodavinci


https://soundcloud.com/user-922069132/verdadesymentirasdelcdigodavinci https://www.mixcloud.com/Chrysostomos/iker-jiménez-descodificando-el-código-cuarto-milenio/


APUNTES DEL DEBATE

El Código da Vinci es, desde un punto de vista histórico-científico, una ficción hábilmente trabada, lo que constituye, paradójicamente, su gran debilidad. Es una obra que produce gran desorientación y en ningún caso pueden tomarse en serio las acusaciones que se vierten contra el Opus Dei.

Se presenta una novela ficticia como de investigación, asegurándose que está basada en documentación. No tiene ningún sentido presentar un monje numerario del Opus Dei, ya que esta es una organización seglar. Se mezcla la ficción con pequeñas verdades que producen una gran desorientación en el espectador medio. Esta figura del sicario es altamente perjudicial para esta organización, aunque también ello pueda originar el efecto contrario. Lo más doloroso de la novela son la negación de la divinidad de Cristo, de la autoridad de la Escritura y del dogma cristiano.
Hay una continuidad en la creencia de los cristianos y la doctrina de la Iglesia que obra por revelación. Hay un hilo conductor desde la primitiva la fe hasta nuestros días, de la cual, los gnósticos se alejaron. Los Evangelios Canónicos fueron aceptados, no únicamente por la iglesia, sino por el conjunto del pueblo fiel, conservándose unos 2.500 leccionarios de los primeros siglos, más allá de los textos que integran el Nuevo Testamento propiamente dicho, y que reproducían los textos que eran leídos en las liturgias.

Lo que revelan los Evangelios es que María Magdalena se arrepiente de sus pecados y se transforma en seguidora convencida de Jesús de Nazaret. Más allá de especulaciones sobre su oficio, el hecho relevante es su conversión y cambia radicalmente su vida gracias a Jesús y devino modelo para los cristianos posteriores.

Se ha especulado muchísimo sobre los templarios, que restan notablemente desfigurados por la novelística actual.

Los historiadores han de reflexionar sobre la necesidad de divulgar la verdad histórica en contraste con las fabulaciones de esta novela.


El Código da Vinci constituye una gran fabulación magníficamente trabada desde un punto de vista literario y comercial, ello sin perjuicio de que se viertan muchísimas falsedades. El lector corriente no sabe hasta dónde llega la ficción y se presentan hechos falsos como históricos: que la Iglesia, al principio, predicaba a un Jesús humano cuando ha predicado desde el principio a un Jesús divino; que el Canon Neotestamentario se forma en el Concilio de Nicea, en el siglo IV; y se presenta como antiguo un mito moderno relativo a María Magdalena, cuando la Iglesia primitiva, por lo menos hasta el siglo IV, no mostraba interés alguno por su figura. En ningún caso puede tampoco sostenerse que la Magdalena participase en la Última Cena, como sostienen determinadas especulaciones en torno al famoso fresco de Leonardo da Vinci.

De María Magdalena no se sabe prácticamente nada. Lo que dicen de ella los evangelios apócrifos es históricamente irrelevante, ya que se trata de obras escritas unos 150 años después de la muerte de Jesús de Nazaret y son de una tendencia especialísma y sesgada (el gnosticismo). El Evangelio apócrifo de Felipe no dice que Jesús la besara en la boca, ya que el manuscrito está precisamente agujereado en la parte que revela dónde la besaba, si bien es cierto que probablemente es en la boca, lo que se ha de interpretar en clave iniciático-gnóstica de transmisión del conocimiento. Por su parte, el Evangelio apócrifo de Tomás dice que María Magdalena es el signo perfecto de la virilidad y que Salomé era la mujer de Jesús de Nazaret con quien que compartía mesa y lecho, lo que no parece corresponderse con las tesis del Código Da Vinci.

Los Evangelios Canónicos contienen evidentes contradicciones en materias tan significativas como la genealogía de Jesús, su nacimiento, la interpretación de su figura o la fecha de su muerte, todo ello en un contexto de gran desconocimiento histórico sobre el referido personaje. La pretendida continuidad de la doctrina de la Iglesia parte del supuesto históricamente consistente de que la fe en Jesús empieza reinterpretándole desde el primer momento. No se transmite pues el Jesús histórico sino un Jesús repensado, reinterpretado e idealizado. Por lo tanto, desde un punto de vista histórico, hay un corte brusco entre el Jesús de la historia y el Jesús idealizado unos quince o veinte años después de su muerte. Del Jesús histórico se saben ocho o nueve cosas, por ejemplo, que era discípulo de Juan Bautista. 

Lo escrito sobre el Priorato de Sión es un relato antisemita, aspecto este reconocido por los propios historiadores antisemitas. El Demonio Asmodeo representado en la iglesia de Rennes-le-Château, es un personaje del Libro de Tobías que está enamorado de Sarra, la prometida de aquel. Asmodeo se dedicaba a matar a los pretendientes de la muchacha hasta que el Arcángel Rafael ayuda a Tobías a derrotar al referido demonio. El propósito de este movimiento es la restauración de la monarquía en Francia.


El Código da Vinci ha despertado sensibilidades y ha invitado a pensar, más allá de lo bien o mal escrito que pueda estar. También hay que considerar el mérito que supone haber vendido más de cuarenta millones de ejemplares.

El fenómeno del Código da Vinci ha provocado que en los Estados Unidos el Opus Dei haya experimentado cuarenta mil nuevas afiliaciones.

Se tacha como apócrifo todo relato discordante a la línea oficial de la Iglesia. Cabe preguntarse qué es menos fantástico, si que una virgen engendre un ser humano reconocido como mesías por influencia divina o que Jesús hubiera podido estar realmente casado con María Magdalena.
Hay partes reales en el Código da Vinci. El tratamiento que dan a María Magdalena los evangelios apócrifos, en contraste con los canónicos, revela claramente que fue la compañera sentimental de Jesús de Nazaret, que difiere con el trato que le da a los apóstoles, con gran ira de Pedro. La mujer no resulta agredida en absoluto en el Código da Vinci y parece elevar la figura de la mujer por encima del propio Jesús.

Se dice que el Padre Berenger Saunière. debió de descubrir una genealogía de Cristo hasta nuestros días. Por ello la Iglesia, quizás a través de la dinastía de los Habsburgo debió de comprar su silencio del clérigo o la propia documentación. Pero se trata de una elucubración sin pruebas. Sí que es cierto que, a partir de determinado momento, gasta muchísimo dinero y que intenta reflejar el miedo que le produce el conocimiento que ha descubierto para que pueda ser interpretado por aquellos que sepan entenderlo. Lo refleja en su iglesia que deviene verdadero testamento de piedra, presidida por el Diablo Asmodeo y la leyenda Terribilis ist lucus iste (Este es un lugar terrible). Hay que entender, sin embargo, el adjetivo terrible en el sentido de esplendoroso. Ello hay que interpretarlo en relación sobre el relato de la escalera de Jacob y de la existencia de una cripta que contiene un enterramiento que habría que descubrir y saber de quién se trata.

El tema de Rennes-le-Chatêau es importante y no debe despreciarse. Después de investigarlo con excepticismo, hay elementos de juicio y argumentos que llevan a pensar que algo de cierto hay. La leyenda de Rennes-le-Chatêau ha alimentado los Dosieres Secretos. No puede tomarse en serio el Priorato de Sión, fabulación de Pierre de Plantard.

Lo que está claro es que la figura que aparece en la Última Cena de Leonardo da Vinci, aspecto básico del relato, es una mujer, ya que el pintor era un experto anatomista, ello con independencia de que fuese o no María Magdalena.  Considerar a María Magdalena el recipiente con contiene la sangre de Cristo, el Grial, es una metáfora, al igual que la Eucaristía. 

La historia narrada es una fabulación que no puede justificarse, de modo alguno, en criterios comerciales y de índice de potenciales lectores. Se trata de alfalfa espiritual para los borregos de Cristo, ya que se ha convertido en la principal fuente de información en relación con Jesús de Nazaret. En ningún caso puede sostenerse que aparezca María Magdalena en el fresco de Leonardo da Vinci sobre la Última Cena.

De mayor actualidad que la figura de María Magdalena es la manera en que Dan Brown trata a la mujer: carne rosada y vientre florecido. La identificación de la derecha (el derecho) con el hombre y de la izquierda (sinistra) con la mujer es revelador de la idea que tiene al respecto. La comparación del vientre de la mujer con la nave central de las catedrales no puede calificarse sino como clitorización (término bestial). Algo parecido sucede con identificar la Torre Eifeel con el falo eterno.
La figura de la mujer en el judaísmo no se contempla como tabú sexual sino como objeto de la propiedad del hombre. La Iglesia Católica necesita actualmente un verdadero Lutero y no especuladores com Dan Brown.

Las claves de la iglesia de de Rennes-le-Chatêau son francmasónicas y rosacruces. Según la tradición oral, el Demonio Asmodeo habría sido el constructor del Templo de Salomón.

El Código da Vinci se aprovecha del interés del público por la religión. Está lleno de especulaciones y cabe preguntarse por qué no se hace lo mismo con los dogmas musulmanes. Todos han aprovechado su publicación para hacer sus propias publicaciones e intervenciones.

Es una novela entretenida que presenta aspectos de la Iglesia desde otra perspectiva pero históricamente es voluntariamente detestable. Distorsiona, por ejemplo, la imagen de Sevilla, apesar de que la conoce perfectamente por haver residido allí. La figura de Jesús que plantea es errónea, la de la historia de la Iglesia y las Escrituras, falsa. Además presenta como histórica una figura de la Magdalena totalmente mítica y especulativa y las consideraciones sobre el Santo Grial son demenciales. Ello no es óbice, sin embargo, para que funcione como novela. 


Otros fenómenos literarios parecidos fueron Caballo de Troya, Vida después de la vida, El retorno de los brujos, si bien El código da Vinci, tanto en su versión original escrita, como en la filmográfica, sin duda, los supera.

El mensaje de Dan Brown no es ninguna novedad, si bien amplía la perspectiva de la percepción de Jesús hacia los evangelios apócrifos y el enfoque que éstos hacen de su figura. Ello ha supuesto un nuevo interés por la literatura apócrifa constatable en el mundo editorial.

Los gnósticos plantean otra forma de concebir el cristianismo y apoyan esta creencia con sus propias bases históricas. También los Evangelios Canónicos contienen contradicciones históricas.
Hubo un cristianismo que contradice la concepción judaica de la mujer, causante del pecado original. El cristianismo de los primeros tiempos era muy variado. Detrás de los textos gnósticos hay un gran patrimonio filosófico.

El relato sobre el Priorato de Sión es una gran fantasía, un invento de Pierre Plantard que afirma ser descendiente de Jesús de Nazaret y prior del Priorato. Sí que hay una tradición oral indemostrable sobre el afán de los templarios para buscar al descendiente de Jesús de Nazaret para entronizarlo en Francia.

En cualquier caso, se trata de una novela impactante, que ha hecho que muchas personas se cuestionen la visión oficial del cristianismo y de la Iglesia.

La Magdalena es el último tabú del Cristianismo.  La (eventual) aceptación por la Iglesia de que fue la compañera de Jesús podría cambiar muchos aspectos, como el acceso de la mujer al sacerdocio o la identificación de la mujer con el pecado carnal, así como la desaparición del celibato sacerdotal. Son aspectos aceptados por los teólogos y biblistas y teólogos que, sin embargo, se ocultan al público, especialmente, que María Magdalena podría haber sido la depositaria de los secretos de Jesús y que debía haber sido su sucesora en la Iglesia.