tisdag 31 oktober 2017

TESTIGOS DE LA RESURRECCIÓN -[DOCUMENTAL: PAPIRO 64]



TESTIGOS DE LA RESURRECCIÓN (DOCUMENTAL)



Documental en el que el experto papirólogo alemán Carsten Peter Thieder (1952-2004) plantea la hipótesis, en base al análisis paleográfico, que el fragmento del Evangelio según San Mateo contenido en el Papiro 64, adquirido por Charles Huleatt (1863-1908) en Egipto, sea anterior al año 70. Ello abriría la posibilidad de que dicho Evangelio, no fuese solamente el más antiguo de los Canónicos, y por extensión, de todos los conocidos, sino que, además, su autor podría haber reflejado en su trabajo el testimonio directo de contemporáneos del propio Jesús de Nazaret.

Según Thiede, el fortalecimiento de la fe que buscan los Evangelios no se sustentaría sobre leyendas, sino sobre hechos históricos. Así, el Jesús histórico y el Cristo de la fe serían las dos caras de la misma moneda.


Graham Stanton (1940-2009) discrepa, sin embargo, de la interpretación de estas pruebas papirológicas y rechaza la datación de Thiede en base a dos razones. En primer lugar, considera que la comparación papirológica de Thiede debería limitarse únicamente a papiros encontrados en Egipto, si bien se alega, en contra de tal razonamiento, que el papiro podría haber sido previamente transportado a Egipto después de su redacción. También considera Stanton que Thiede exagera el grado de similitud del Papiro 64 respecto de los otros documentos con los que establece la comparación. 

En cualquier caso, la datación no afectaría necesariamente a la exactitud de la veracidad histórica de los Evangelios, ya que muchas veces los testigos oculares no se ponen de acuerdo respecto a los hechos acaecidos, pudiendo dar lugar a relatos distintos sobre los mismos. Así, las sanaciones podrían explicarse en base a que Jesús tendría verdaderamente dotes curativas. Más problemáticos de explicar resultarían los milagros naturales (calmar las tempestades, caminar sobre las aguas) o los de tipo alimenticio. En este sentido, la historia del milagro de los panes y los peces ha de interpretarse simbólicamente y no literalmente.



söndag 29 oktober 2017

ANTONIO PIÑERO: LA RESURRECCIÓN [ÁGORA-ENTREVISTA]



El fenómeno de la resurrección de Jesús de Nazaret no puede ser considerado como un hecho histórico ya que la historia tiene como objeto hechos repetibles y comprobables, ello sin perjuicio de que esté testimoniada en los Evangelios, y de las creencias de cada persona.
No obstante, sí que se puede constatar históricamente la firme creencia de los primeros cristianos de que Jesús, tras haber muerto de forma infamante en la cruz, había resucitado y vivía entre ellos. La convicción de los primeros discípulos en el sentido de que el Maestro había resucitado proviene de su pleno convencimiento de que, pese a todo, él era el Mesías y que si su muerte había impedido el plan divino de salvación, a la vista de la profecía del Segundo Isaías sobre el Justo Sufriente, se podía inferir de manera espontánea, que un futuro mesías asesinado injustamente podría resucitar.

No puede considerarse como verdad histórica la cita de Pablo de Tarso (I Corintios, 15,1-7) sobre la aparición de Jesús resucitado a quinientas personas –después de aparecerse a Santiago y a Cefas-, sino como perteneciente al ámbito de lo legendario y, en todo caso, a las experiencias personales del apóstol. Se trata ésta de la primera rama legendaria sobre apariciones de Jesús de Nazaret resucitado. La segunda rama es la del Evangelio de San Juan que narra la aparición de Jesús resucitado a María Magdalena, que se contradice con la anterior. Tampoco es seguro de que no pueda haber alucinaciones colectivas.

Los Evangelios sugieren que los discípulos varones no creían, al principio, en el fenómeno de la resurrección de Jesús, en contraste con el hecho de que, según la segunda rama, las primeras apariciones fueron a mujeres, las cuales devendrían las transmisoras de este fenómeno. Esta tradición podría fundamentarse en que, quizás, la idea de la resurrección de Jesús surgió entre las mujeres y posteriormente, se extendería a los hombres. Ello es psicológicamente explicable dentro de lo que puede considerarse el proceso de duelo de una mujer que siente como vivo al hombre que acaba de perder.

La historia de la tumba vacía es contradictoria y objeto de un proceso altamente inflacionario, desde la parquedad de Marcos hasta el detallismo de Juan. Además, se acostumbraba a enterrar a los peregrinos pobres que morían durante la Pascua en tumbas, a tal efecto dispuestas. Incluso cabe la posibilidad de que fuese enterrado en una fosa común y los romanos no considerasen necesario exhibir el cuerpo muerto de Jesús porque, a pesar de todo, estimaban que los seguidores de Jesús eran un movimiento de poca importancia que se disolvió poco después de su ejecución pública. Además, exhibir un cuerpo muerto durante el tiempo de la Pascua era una temeridad desde el punto de vista del orden público, ya que suponía violar la pureza del lugar y del período.

En todo caso, hay que considerar todos estos relatos en el marco altamente contradictorio, ya no sólo de la resurrección de Jesús, sino del descendimiento de la cruz y de su entierro. También hay que tener en cuenta las profundas contradicciones sobre el lugar (Galilea-Judea) y el tiempo (3-40 días).

La predisposición a morir, por parte de los discípulos, ante la creencia de la resurrección es un argumento sumamente especulativo que cabe enmarcar en el contexto de una espiritualidad determinada y en una concepción del mundo mitológica que cabe considerar, hoy día, como superada. Cabe señalar que, actualmente, ciertos fanáticos de determinadas religiones están dispuestos a morir por su fe, sin que ello represente argumento justificativo de verdad histórica alguna.

Dentro del ámbito específico del judaísmo, una cosa es la creencia general de la resurrección de todos los muertos al final de los tiempos, previa al juicio final; y otra es la creencia de la resurrección de un muerto, que aparece únicamente en el apócrifo conocido como Apocalipsis de Baruc, o el anteriormente mencionado fragmento del JustoSufriente del Segundo Isaías (Isaías 53).

En cualquier caso, desde un punto de vista histórico-crítico, cabe considerar, finalmente, las predicciones del propio Jesús sobre su resurrección como no efectuadas por él mismo, sino como posteriormente añadidas por los evangelistas, y puestas en su boca.

Gran parte de los datos de esta conferencia están recogidos y ampliados en las obras de D. Antonio Piñero Los cristianismos derrotados y Guía para entender el Nuevo Testamento.




El Nuevo Testamento fue escrito hace casi dos mil años desde una mentalidad y en un contexto muy distintos de los de hoy en día. A pesar de que la vida cultural y religiosa de Occidente está impregnada de ideas y concepciones que derivan de él, su texto aparece lleno de incógnitas y de «trampas» para el lector actual. La presente obra está concebida como Guía, sencilla en lo posible, que expone las claves de lectura e interpretación de cada uno de los 27 libros que componen el Nuevo Testamento. Su primer objetivo es comprender lo que quiso transmitir cada uno de estos escritos cuando se compuso y cómo debieron entenderlos los primeros lectores a los que fueron dirigidos. A lo largo de este itinerario, se intenta dar respuesta a las preguntas más comunes suscitadas por la lectura del Nuevo Testamento: ¿cómo se formó?; ¿cómo ha llegado hasta nosotros?; ¿se ha transmitido correctamente?; ¿son fieles las iglesias a la hora de reproducir el texto y de traducirlo? Y a algunos otros interrogantes de importancia como son: ¿podemos reconstruir fielmente la figura del Jesús histórico base del Nuevo Testamento?; ¿por qué tenemos cuatro evangelios?; ¿es Pablo el fundador del cristianismo?; ¿cómo fue progresando la Iglesia a medida que pasaban los años tras la muerte de Jesús? Esta Guía no está compuesta desde un punto de vista confesional. Su acercamiento a los textos es histórico y literario. Es respetuosa con las creencias, pero no se siente ligada a ellas, sino al intento de explicar por qué surgió el Nuevo Testamento y cómo puede comprenderse. 

guia para entender el nuevo testamento (4ª ed.)-antonio piñero-9788481648324
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lördag 28 oktober 2017

ANDRÉS TORRES QUEIRUGA: REPENSAR LA RESURRECCIÓN [LIBROS-PRESENTACIÓN]

Andrés Torres Queiruga: La Resurrección (parte I)







La resurrección constituye una de las marcas más decisivas del cristianismo. Cada vez que se produce un cambio cultural importante vuelve a considerarse el problema de su comprensión, de modo que desde el nacimiento de la crítica bíblica y la entrada de la Modernidad la concepción cristiana ha estado en el centro de la polémica. El planteamiento de este libro se sitúa intencionadamente en este contexto. Mediante una atención prioritaria a los datos histórico-exegéticos, de un lado, y al pensamiento actual, por el otro, propone un "repensamiento global" de la cuestión, atendiendo a esa difícil dialéctica que busca la "diferencia cristiana" no en la contraposición con las demás religiones y con la cultura secular, sino en el diálogo abierto y en la continuidad de las intenciones profundas.

ISBN: 978-84-8164-767-9
376 páginas
3ª edición
Fecha de publicación: enero 2005
Encuadernado en Rústica
Dimensiones: 140 x 230 mm, peso 550 g

Reseña:
El blog de Antonio Pinero: Repensar la resurrección. Sobre un libro de Andrés Torres Queiruga(I), (II), (III)
El blog de Antonio Pinero: 

El blog de Antonio Piñero: La fe en la resurrección: convicción "mayéutica", no salto ciego. Réplica de Andrés Torres Queiruga




ANTONIO PIÑERO: GUÍA PARA ENTENDER A PABLO DE TARSO (VI): LA PRIMERA CARTA DE PABLO DE TARSO A LOS CORINTIOS [ÁGORA-ENTREVISTAS-GABRIEL ANDRADE]

           Ágora: Primera Carta de Pablo de Tarso a los Corintios



"Guía para entender a Pablo de Tarso" por D. Antonio Piñero.

No está todo dicho sobre Pablo de Tarso a pesar de que desde san Agustín, y principalmente desde Martín Lutero y la Reforma, se hayan escrito centenares de libros sobre él. Ni siquiera queda claro, como se afirma con rotundidad, que Pablo fuera el «segundo fundador del cristianismo» ni tampoco un fariseo estricto como él mi smo sostiene en apariencia. Desde 1970 ha surgido una potente y nueva corriente de interpretación de la teología de Pablo, a cuyo frente están sobre todo teólogos evangélicos independientes e historiadores judíos del pensamiento israelita, que pone en cuestión opiniones aparentemente asentadas durante siglos: ¿Puede sostenerse hoy que todo o parte de Pablo ha sido malentendido durante más de quince siglos? ¿Fue el pensamiento de Pablo exclusivamente judío a pesar del entorno de su nacimiento y formación escolar en un mundo griego? ¿Abandonó Pablo la ley judía? O bien ¿se comportó siempre, incluso externamente, como un judío practicante? ¿Es posible defender que paganos y judíos se salvan no por creer en Jesucristo, sino por imitar sus actos de fidelidad? ¿Rompía la posible divinización de Jesús por parte de Pablo el monoteísmo estricto de Israel?


El autor, Antonio Piñero (Chipiona, Cádiz, 1941) es catedrático de Filología Griega de la Universidad Complutense de Madrid, especializado en lengua y literatura del cristianismo primitivo. 

Es autor e escritor de numerosas obras en el ámbito del cristianismo y judaísmo. Junto a su prestígio internacional como investigador, destaca su faceta de comunicador, atestiguada por millones de personas.          

JOSÉ ALFREDO GONZÁLEZ CELDRÁN: MOISÉS. SOBRE LA IDENTIDAD HISTÓRICA DEL MOISÉS BÍBLICO [LIBROS (PUNTO DE LECTURA)]

Portada de Moisés : sobre la identidad histórica del Moisés bíblico

Moisés. Sobre la identidad histórica del Moisés bíblico-José Alfredo González Celdrán (Editorial Dilema, 2016)


La figura de Moisés es uno de los pilares fundamentales sobre los que se sostiene no sólo el judaísmo, sino también, aunque quizás en menor medida, el cristianismo y el islam. Junto a Abrahán, el padre de un gran pueblo, y David, el rey elegido por Dios al que prometió que jamás apartaría de su descendencia el cetro, Moisés es la «causa de la identidad religiosa», el gran legislador que transmite a Israel el código de conducta que deberá regir la relación entre la divinidad y su pueblo, razón por la cual durante siglos se lo consideró autor de los cinco libros de la Torá, la Ley, y aún hoy sigue gozando de esta fama en los círculos ortodoxos judíos y cristianos, pese a que la crítica textual moderna ha desmontado convincentemente esta creencia. La autoridad moral para dictar esa ley le viene dada a Moisés por haber sido –según tradición inveterada de siglos– el instrumento empleado por Dios para sacar a su pueblo de Egipto y liberarlo de la esclavitud (...).


fredag 27 oktober 2017

JAVIER ALONSO: EL ÉXODO (GABRIEL ANDRADE).







La figura de Moisés es uno de los pilares fundamentales sobre los que se sostiene no sólo el judaísmo, sino también, aunque quizás en menor medida, el cristianismo y el islam. Junto a Abrahán, el padre de un gran pueblo, y David, el rey elegido por Dios al que prometió que jamás apartaría de su descendencia el cetro, Moisés es la «causa de la identidad religiosa», el gran legislador que transmite a Israel el código de conducta que deberá regir la relación entre la divinidad y su pueblo, razón por la cual durante siglos se lo consideró autor de los cinco libros de la Torá, la Ley, y aún hoy sigue gozando de esta fama en los círculos ortodoxos judíos y cristianos, pese a que la crítica textual moderna ha desmontado convincentemente esta creencia. La autoridad moral para dictar esa ley le viene dada a Moisés por haber sido –según tradición inveterada de siglos– el instrumento empleado por Dios para sacar a su pueblo de Egipto y liberarlo de la esclavitud. (...)