tisdag 3 oktober 2023

JAVIER ALONSO: LA RESURRECCIÓN DE JESÚS [GABRIEL ANDRADE, ENTREVISTA]

 


Según Javier Alonso, la resurrección no es admisible desde un punto de vista científico. A partir de este postulado cabe preguntarse por la razón de esta creencia por parte de los discípulos de Jesús de Nazareth.

Quizás, el fundamento último resida en el hecho de que su cuerpo nunca habría sido encontrado, lo que les habría impedido iniciar la fase de duelo y la consiguiente asimilación de la pérdida. A ello cabe añadirle el trauma que supuso para sus seguidores saber que su líder había muerto en la cruz de forma infamante, lo que supuso el inesperado y abrupto fracaso de su misión. Ello habría generado, a su vez, una falta de aceptación de la evidencia, exacerbada quizás, por el sentido de culpabilidad derivado del hecho de haberlo abandonado a su suerte ante la reacción del poder romano.

En este sentido, el hecho desencadenante de este proceso en la formación de la creencia en la resurrección del Maestro acaso fuese la inestabilidad emocional de María Magdalena (de la que había expulsado siete demonios), personaje cercano a Jesús y que interiorizaría su muerte de forma particularmente íntima. Ella habría manifestado a los demás discípulos su percepción y convencimiento de que Jesús estaba de nuevo entre ellos. En este proceso, el fenómeno psicológico de la disonancia cognoscitiva habría jugado un papel muy importante.

Javier Alonso, autor del libro La Resurrección. De hombre a Dios (Arzalia) expone y  analiza estos argumentos en una interesante entrevista servida por Gabriel Andrade.


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måndag 2 oktober 2023

ANTONIO PIÑERO: EL CENSO DE QUIRINO [DAVID MARTÍNEZ ADASME, ENTREVISTA]

 


¿Existió el censo de Quirinio?, ha sido una pregunta formulada desde hace siglos. Diferentes posturas han tratado de abordar este tema desde perspectivas distintas por motivos de corrientes y creencias. El profesor y academico Antonio Piñero pone en la mesa varias dificultades:

1. Herodes no hubiera permitido un censo en su gobierno

2. Quirinio no era el gobernador de Siria, sino que era Saturnino o Quintilio Varo.

3. José no debia regresar a una ciudad ancestral por motivos del censo.

4. Este censo universal no es mencionado en ninguna fuente.

Sin lugar a dudas, es un tema rico en conocimiento y que debe ser tratado desde ya en nuestro idioma

(https://www.youtube.com/watch?v=O4QjFZPMy54)

 

APUNTE DEL BLOG  “CRISTIANISMO E HISTORIA” DE ANTONIO PIÑERO

 

La infancia de Jesús (VI). Cronología del censo de Quirino y sus problemas (654)



Escribe Antonio Piñero

Examinamos hoy, brevemente en lo posible, porque estimo que la cuestión es bastante conocida.

La cronología del censo de Publio Sulpicio Quirino, es mencionada por Flavio Josefo en Antigüedades de los judíos XVIII 1,1, y lo sitúa en los años 6 de nuestra era tras el destierro de Arquelao por Augusto. El censo tenía una finalidad puramente fiscal / tributaria. He aquí el texto:

“Entonces Quirinio (Cirenio), senador romano, que había tenido varias magistraturas y que había llegado a cónsul fue enviado por el César (Augusto) a Siria como juez de esta nación y para hacer una estimación de sus riquezas. Con él fue también Coponio, varón del orden ecuestre, para que se hiciera cargo del poder romano sobre los judíos. Quirinio en persona se presentó en Judea, que formaba entonces parte de la provincia de Siria para hacer esa estimación de la riqueza de la nación y para disponer de los dineros de Arquelao. Al principio los judíos llevaron muy a mal este censo. Pero finalmente dejaron de lado cualquier tipo de oposición ya que fueron persuadidos por las palabras de Joazar, hijo de Beeto, que era el sumo sacerdote. Así que convencidos por esas palabras dieron cuenta de sus haberes sin mostrar ulterior oposición”.

Como es sabido, este censo supuso una revuelta armada (¡no en Judea, sino en la nacionalista Galilea!) dirigida por Judas de Gamala (denominado también probablemente Judas el Galileo y el fariseo Sadoc). Esta revuelta fu aplastada por Coponio y costó mucha sangre. En mi novela, junto con J. L. Corral, “El trono maldito” (Planeta 2014) aparece este episodio novelado, pero siguiendo muy al pie de la letra lo que se puede saber por la historia.

El texto de Lucas es el siguiente:

“1 Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. 2 Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino. 3 Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. 4 Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, 5 para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta.”


Las dificultades de que este censo fuera a) universal y b) que estuviera dispuesto por tribus (es decir, que los pertenecientes a una estirpe o tribu debiera ir a censarse no donde vivía habitualmente, sino en el lugar de origen de su familia, son muy grandes.

1. La historia antigua no registra censo universal alguno ordenado por Augusto durante su reinado. Aparte del texto de Lucas, los antiguos anales del Imperio Romano no han conservado ninguna noticia de un censo universal durante el principado de Augusto, lo cual hace muy improbable que hubiera ocurrido. Es sumamente extraño que ninguna fuente histórica de la antigua Roma imperial de la época, y son bastantes, se haya hecho eco de un aconteci¬miento tan importante como debió de ser un empadronamiento general de todo el Imperio, que hubiera movido a millones de personas. Autores cristianos muy tardíos, como Casiodoro (siglo VI), Isidoro de Sevilla (siglo VII), y un diccionario bizantino llamado la “Suda” (siglo X), en la voz “censo”, dan sin embargo testimonio de ese censo imperial e universal. Pero lo más probable es que tales autores hayan tomado la noticia ¡del propio evangelista Lucas!
Por consiguiente, su testimonio no tiene valor independiente.

 2. La segunda dificultad: es inverosímil que en Israel pudiera llevarse a cabo un censo imperial durante el reinado de Herodes. Entonces habría habido dos censos, uno en tiempos de Herodes el Grande y otro después del desierro de Arquelao: Flavio Josefo presenta, tanto en sus Antigüedades de los judíos (XVII 355; XVIII 1-2.26.102) como en su Guerra de los judíos VII 253), el censo de Quirino como algo nuevo y sin precedentes.


Lucas afirma sin duda alguna que este censo ocurrió siendo gobernador de Siria Quirino y que a la vez eran los tiempos del rey Herodes el Grande. Ahora bien, esta situación resulta inverosímil. ¿Cómo iba a permitir este monarca soberano que un legado de Augusto hiciera un censo en su territorio? Tal posibilidad iba en contra de los derechos de un rey “socio y amigo del pueblo romano”, según las normas del Imperio.

Respecto a Quirinio: fue legado de Siria entre Volusio Saturnino y Cecilio Crético (por tanto en los años 6/7). Algunos investigadores –movidos por el deseo de no dejar en mal lugar al evangelista Lucas e intentar compaginar los datos de este con los de Flavio Josefo– se preguntan si pudo haber sido Quirinio dos veces legado de Siria y haber hecho dos censos

Pero esto que es teóricamente posible (aunque solo para Judea; de ningún modo para un censo universal) resulta de hecho de muy poca ayuda para la concordancia entre Lucas y Josefo ya que, en todo caso solo Quirinio solo pudo ser legado de Siria por vez primera en los años 3/2 a.C. (ya que es el único año del que no nos consta el nombre del legado de Siria. Luego, ¡¡no en tiempos de Herodes el Grande, que había muerto en el año 4 a.C.!!

Mi juicio sobre Lucas es que actúa en este pasaje como hagiógrafo y no como historiador concienzudo que controla todos sus datos. Y como hagiógrafo en ese momento está en el plano de la leyenda, no en el histórico. Casi seguro que Lucas se equivocó en la fecha del censo de Quirinio.

• 3ª dificultad: un censo romano no hubiera obligado a José a trasladarse a Belén. Además, su esposa no habría tenido necesidad alguna de acompañarlo. La razón ofrecida por el evangelista Lucas, la necesidad de que José se tras¬¬ladara a Belén, al lugar de donde procedía la familia, es también inverosímil. Porque, como hemos dicho ya, un empadronamiento tenía motivos fundamental¬mente impositivos, de pagos fiscales a la hacienda imperial. Cada uno debía censarse y pagar sus tasas allí precisamente donde residía, no en donde era oriunda su familia. Los romanos no hacían censos tribales.

Además, María no era davídida, sino aarónida, si era pariente de Isabel (Lucas: José no era su padre biológico; y ella, María, era aarónida. Véase Lc 1,5: “Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel”.

O Flavio Josefo se equivoca o se equivoca Lucas: el lector debe escoger…

Por otro lado, Lucas es además inexacto con el sacerdocio de Anás: ni lo era en el año 29 (= año 15 de Tiberio), pues fue sumo sacerdote del 6-15… ni tampoco lo era con Caifás, sino simplemente su suegro influyente (Caifás fue sumo sacerdote del 18 al 36 d.C.). No era posible un sumo sacerdocio oficiado por dos sumos sacerdotes a la vez. Por tanto la formulación lucana es inexacta y no cuadra con las fechas del sumo sacerdocio de Anás.

En conclusión, Lucas como hagiógrafo solo sabe más o menos que Jesús nació en tiempos de Herodes y a partir de ahí fabula.

Además, los primeros cristianos no tuvieron interés… así que las leyendas debieron de formarse más bien tardíamente. Según el historiador judíos de los siglos XIX-XX Salomo Reinach y Ch Guignebert (que lo cita en su obra “Jesús”, hubo cristianos que tomaron al pie de la letra el texto de Jn 8,57 (véase la postal del día anterior: “Aún no tienes cincuenta años… y ya has visto a Abrahán…”) y pusieron la muerte de Jesús en tiempos de Claudio (entre el 41 y el 54)!. Otros, en tiempos de Nerón hacia el 58. Otros situaron el nacimiento en el año 9 ( después de Arquelao!!!), y otros pensaron que la crucifixión fue muy pronto, hacia el 21 (cuando aún no gobernaba Poncio Pilato en Judea, que comenzó en el 26!!!). Es decir, tenemos aquí otras fabulaciones cristianas primitivas que tampoco hacen caso de la cronología de Lucas o la interpretan muy a su manera.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com

 

Jueves, 4 de Agosto 2016

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söndag 1 oktober 2023

EUGENIO GÓMEZ SEGURA: LA RESURRECCIÓN EN LA BIBLIA [CARLA DÍAZ (ENTREVISTA)]


“Ser despertado y levantarse”, eso es lo que Pablo y el primer cristianismo expusieron como descripción de que un difunto volvía a la vida. Y, para acabar de entender la resurrección, al menos básicamente, es necesario atender a quién resucita, quién vuelve a la vida.

Hoy escribe Eugenio Gómez Segura.

En 1 Tes 4 y 1 Cor 15 encontramos varios pasajes que desvelan, aun con sus dificultades de expresión, bastantes detalles sobre la idea que Pablo de Tarso, judío de la escuela farisea, pudo difundir sobre la vuelta a la vida de los difuntos (o “dormidos”). Si en 1 Tes 4 el motivo de la aclaración del de Tarso era asegurar que, tras morir, hay nueva vida en el mundo para quienes se unan al pueblo de Yahvé, en 1 Cor 15 las explicaciones parecen contrarrestar dudas no ya intuitivas sino razonadas. En efecto, el tenor de 1 Tes 4 parece más bien una aclaración a quienes no acaban de vislumbrar la posibilidad de que un esqueleto vuelva a tener carne, tendones, vísceras, vida “animal o animada”. El de 1 Cor 15 parece más bien ser la argumentación que se opone a otra argumentación, es decir, un acto de “filosofía”.

Con eso en mente, se puede reflexionar sobre el cariz de cada pasaje. 1 Tes 4 presenta sólo una exposición de la doctrina: “Jesús murió y se levantó… del mismo modo… los dormidos”. La divinidad llevará el caso a su término. En 1 Cor 15, en cambio, la argumentación exige ejemplos, lo que obliga a detallar más: hay que comparar a Adán con Jesús, pues ambos inician una creación, la primera el primero, la segunda el segundo. Ambos son la marca definitoria del carácter de cada una de las creaciones: la primera, que no atendió al espíritu de la voluntad de la divinidad manifestada en los diversos artículos de la Ley que Yahvé se vio obligado a promulgar; la segunda, que sí atenderá al espíritu de esa Ley universal que está detrás del comportamiento deseado por Yahvé.

Y el caso es que ambos textos se entienden correctamente sólo si los contemplamos desde un punto de vista meramente humano: tanto Jesús como los dormidos experimentan el proceso de pasar de dormidos a levantados gracias a la acción de Yahvé (1 Tes 4, 14: “pues si creemos que Jesús murió y se levantó, del mismo modo la divinidad llevará también consigo por medio de Jesús a los ya dormidos”. Los ejemplos que aporta Pablo en 1 Cor 15, Adán y Jesús, sólo son iguales, sólo son equivalentes, si ambos son humanos, si ambos parten de las mismas condiciones a la hora de atenerse al espíritu de la Ley / Voluntad de Yahvé.

De aquí se puede deducir que, para Pablo, Jesús volvió a la vida porque era humano, no dios. Por eso, también, en Gal y Rom pudo ser comparado con Abrahán, con otro humano: su comportamiento fue ejemplar a ojos de Pablo porque demostró que un humano podía atenerse a lo designado por Yahvé. Rom 6, 4-11 vuelve a utilizar un vocabulario que refleja la igualdad: “sepultados con él”, “al igual que el Ungido fue despertado”, “así también nosotros”, “injertados con él en una muerte semejante a la suya”, etc.

Por tanto, para Pablo, judío de formación farisea, el proceso de la resurrección presenta dos facetas: una, que hay que ser humano para experimentarla (hay que ser mortal para morirse), y eso incluye a Jesús el galileo entre los mortales; otra, que la divinidad desencadena el proceso que acaba en el volver a levantarse como muestra de que huesos con músculos y tendones vuelven a actuar según la vida animada mortal.

Pero quizá no fue esto mismo lo que pensó pocos años después el cristianismo.

Saludos cordiales.

Dejo un enlace a una entrevista que me hizo Carla Díaz para su canal Investigando la historia. Durante algunos minutos trato este tema.

 https://www.youtube.com/watch?v=6cHllTcyKW0

Lunes, 27 de Junio 2022

 


 


lördag 30 september 2023

FRANCISCO DE OLEZA LE SENNE: JESÚS DE NAZARET [LA TABLA REDONDA, TVE (DEBATE)]


 





Dirección y presentación: Francisco de Oleza Le-Senne Invitados: José María Kaydeda, Fernando Sánchez Dragó, Antonio Piñero, José Rius-Camps y Manuel Alcalá




Antonio Piñero: El otro Jesús. Vida de Jesús según los evangelios apócrifos (Herder).


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onsdag 27 september 2023

ANTONIO PIÑERO: ORÍGENES DEL CRISTIANISMO. 22 TESIS (CONFERENCIA)

 



Síntesis de esta conferencia son las 22 tesis siguientes: Tesis para un debate sobre orígenes del cristianismo

1. El plural “orígenes” y no el singular es muy adecuado. El cristianismo es un fenómeno complejo y dinámico que no tiene un solo origen, sino varios.

2. Debemos distinguir entre orígenes remotos y próximos. Los orígenes remotos del cristianismo son el judaísmo antiguo, anterior al siglo VI a.C. que a su vez tiene muchas influencias sobre todo del mundo cananeo, de Egipto y de Mesopotamia. Estos orígenes remotos no se consideran ahora.

3. El trasfondo próximo del cristianismo es la religión judía del siglo I de nuestra era. Pero éste no es un judaísmo antiguo, sino uno judaísmo modificado desde el tiempo del final del exilio en Babilonia (sobre todo a principios del siglo V en adelante) por dos influencias principales: la de los mundos babilónico-persa; segunda: la atmósfera religiosa de la piedad y filosofía del helenismo.

4. Respecto a los orígenes inmediatos del cristianismo el axioma principal es: Jesús no fue propiamente el fundador del cristianismo, sino sólo su base y su impulsor.

5. La religión de Jesús fue esencial y profundamente judía, no cristiana.

6. El cristianismo es una reflexión creativa sobre el legado de éste; una reinterpretación de la importancia y trascendencia de la figura y la misión de Jesús.

7. El cristianismo es por tanto un fenómeno exegético: los seguidores de Jesús reinterpretan la misión y figura de Jesús a partir de unos presupuestos previos –su mesianismo y su resurrección-, y por una exégesis a) de textos que los rabinos de la época consideraban mesiánicos y b) de otros textos similares de la literatura piadosa de la época o inmediatamente anterior. Esta literatura constituye lo que hoy se llama Apócrifos del Antiguo Testamento junto con los Manuscritos del Mar Muerto. Despliegue histórico del cristianismo – www.hispanoteca.eu 3

8. Los seguidores de Jesús se constituyen en facción o grupo aparte del judaísmo de su tiempo. Este nuevo grupo se denominará a sí mismo “iglesia” o verdadera asamblea de Dios.

9. Esta “iglesia” es distinta del grupo de los Doce, el único fundado por Jesús con un significado simbólico: representar al futuro Israel de los últimos días, restaurado por Dios.

10. Es esta iglesia la que dará forma y difundirá la nueva teología o doctrina sobre Jesús mesías.

11. El proceso de relectura del Antiguo Testamento y de su literatura aneja, que da origen a la teología cristiana, se hacía dentro del judeocristianismo naciente siguiendo unos modelos de interpretación bien definidos en la época. Estos modelos eran fundamentalmente tres: 1. Modelo promesa / cumplimento. 2. Modelo inserción/sustitución. 3. Modelo de oposición/contraposición.

12. El cristianismo sólo es tal cuando aparece -en unos cincuenta años tras la muerte de Jesús- como una doctrina cuya ideología supone un salto teológico cualitativo sobre el judaísmo y consecuentemente sobre el pensamiento de Jesús.

13. La base principal de esa disidencia es la divinización de Jesús.

14. El discurso de Esteban en el capítulo 7 de los Hechos de los apóstoles es el núcleo germinal de la teología paulino-cristiana. Y ésta a su vez es el núcleo germinal del cristianismo de hoy. Éste es esencialmente paulino en sus tres formas principales: católica, protestante y ortodoxa.

15. Se puede decir que el principal fundador –entre otros- del cristianismo de hoy es Pablo de Tarso. La teología paulina se resume en lo siguiente: el cumplimiento de la ley de Moisés es innecesario para la salvación; sólo se salva quien crea que Jesús es el mesías y que su sacrificio en la cruz, junto con su resurrección, fue el acto que reconcilió a la humanidad pecadora con Dios.

16. El cristianismo actual es un fenómeno complejo y dinámico que tiene varios "fundadores". Entre los otros señalaría especialmente el grupo o personaje que está detrás de la línea de pensamiento del Evangelio de Mateo y el que está detrás del grupo y pensamiento del Evangelio de Juan.

17. Pablo de Tarso cambia radicalmente la figura del Jesús histórico, pues hace de él un salvador universal -del mismo tono que las divinidades salvadoras del mundo helenístico en el que vive- y no un mesías judío, a la par que transmuta el mensaje (kérygma/evangelio) del Jesús histórico: cambia el significado de Evangelio: de ser un anuncio de la venida del Reino (absolutamente irrelevante en el mundo helenístico) pasa a ser en Pablo el anuncio de que la muerte y resurrección de Jesús realizan la salvación. Esta perspectiva encaja muy bien en un mundo preocupado precisamente por las ansias de salvación (soteriología).

18. Las interpretaciones de los textos de la Escritura y literatura aneja que podían afectar a Jesús, a su figura y misión entre los cristianos a la vez que eran muy divergentes a las comunes del judaísmo eran también divergentes entre sí, sobre todo en aquellos temas no previstos o no tocados por la predicación que se recordaba de Jesús. Por ello hay que hablar de cristianismos, en plural.

19. Los principales son:

a. La naturaleza del salvador Jesús, es decir, cómo se había constituido su personalidad divina.

b. La naturaleza y misión del grupo de sus seguidores hasta que él volviese de nuevo a juzgar a vivos y muertos: cómo debía entenderse la Iglesia y su función.

c. La naturaleza exacta de la salvación.

20. El cristianismo paulino era la que mayores garantías de éxito podía tener en el complicado y efervescente “mercado” religioso del Imperio romano, pues Pablo había resuelto bien el problema de la salvación de los paganos por medio de una simple “justificación por la fe”. Eran innecesarias tanto la circuncisión y la observancia de normas de pureza como la iniciación en los “misterios”.

21. La escuela de Pablo, sobre todo la representada por las Epístolas Pastorales, caminaba también por la dirección del éxito cuando insistía en ciertas directrices esenciales a la hora de consolidar las nuevas iglesias que se iban fundando. Estas directrices son: 1. El control absoluto de la comunidad en cuanto masa social, como sucesores de los apóstoles en especial de Pablo. 2. El control ideológico del grupo, al ser los que mantenían oficialmente el “depósito” de la recta doctrina. 3. El control de la interpretación de la Escritura común con el judaísmo, el Antiguo Testamento.

22. Cuando se lleve a cabo este triple programa (“recta interpretación” de los textos sagrados; formación del concepto de “tradición” o recta doctrina; establecimiento de la jerarquía basada en la “sucesión apostólica”), a lo largo de los siglos II y III, tendremos completado el proceso de constitución del cristianismo.

 http://www.hispanoteca.eu/Filosof%C3%ADa%20ES/11.%20Pablo%20de%20Tarso%20y%20el%20cristianismo%20universal.pdf




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måndag 25 september 2023

söndag 24 september 2023

GONZALO FONTANA: EL EVANGELIO DE SAN JUAN. LA CONSTRUCCIÓN DE UN TEXTO COMPLEJO (GABRIEL ANDRADE) (ENTREVISTA)

 


El Evangelio de Juan. La construcción de un texto complejo: Orígenes históricos y proceso compositivo (Monografías de filología griega) (Spanish Edition)

«Sin cesar intenté resolver la cuestión de la génesis del cuarto evangelio desde varias teorías, que llevaban a más aprietos y daban en peores incoherencias» (A. von Harnack). Hoy, y tras un siglo de avances críticos, sigue vigente el enigma que atribulaba al sabio alemán. Este trabajo, pues, sugiere una posible solución al problema a través de una hipótesis que contempla la obra como resultado de varias operaciones editoriales sucesivas, proceso que, además, se ubica en un contexto histórico concreto una historia que comenzó en Samaria y culminó en Asia Menor, que determinó la propia peripecia redaccional del texto.

                                                                        Reseñas: 

                                           Antonio Piñero (El blog de Antonio Piñero)

                                  José Manuel Cañas Reíllo (Minerva 29 (2016) 351-401)


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